Velvet Rockmine Reseñas de Cine Reseñas de Cine en VelvetRockmine http://www.velvetrockmine.com.ar/cine/ 2008-07-05T12:22:33+01:00 text/html 1970-01-01T00:00:00+01:00 http://www.velvetrockmine.com.ar Sebastián Santillán Critica |En el Ojo habita el Corazón de Mary Sweeney http://velvetrockmine.com.ar/resena_cine/in_the_eye_abides_the_heart.php <strong>Jean Renoir</strong>, maestro de la belleza cinematogr&aacute;fica, afirmaba que en el cine silente no era cierto que los personajes no hablasen, sino que simplemente no los escuch&aacute;bamos. En &ldquo;<span class="&amp;quottitulopeliculasdetalle"><strong>In the Eye Abides the Heart</strong>&rdquo;,</span> cortometraje debut de <strong>Mary Sweeney</strong> como directora, se da una situaci&oacute;n similar: dos enamorados comparten sus ritos de amor en dos tiempos distintos, en una Buenos Aires del pasado y en una Buenos Aires de hoy, no pudiendo el espectador escuchar lo que se dicen, pero entendi&eacute;ndolo perfectamente. <p class="&amp;quotMsoNormal">Justamente eso es lo atrapante del corto, su utilizaci&oacute;n precisa y sutil del lenguaje cinematogr&aacute;fico, que remitiendo sobretodo al cine silente, nos cuenta una historia tan sencilla como desbordante de belleza. Su experiencia es completamente sensorial, alimentada por <span> </span>la exquisita interpretaci&oacute;n de la canci&oacute;n popular alemana que da t&iacute;tulo al film, a cargo de <strong>Shirley Manson</strong>, la (&iquest;ex?) vocalista de Garbage. </p> <p class="&amp;quotMsoNormal">Apart&aacute;ndose completamente de la oscuridad de sus obras como editora en joyas como &ldquo;Lost Highway&rdquo; y &ldquo;Mulholland Drive &ldquo;, Mary Sweeney nos demuestra que tanto en las sombras como en la luminosidad, es en el ojo donde habita al coraz&oacute;n.</p> text/html 1970-01-01T00:00:00+01:00 http://www.velvetrockmine.com.ar Sebastián Santillán Critica |Tarachime de Naomi Kawase http://velvetrockmine.com.ar/resena_cine/tarachime.php <p>Una anciana de noventa años, desnuda y con las heridas de la vida a flor de piel. &quot;Yo no te parí, pero te di a luz&quot;, le dice la abuela a su nieta, la propia realizadora <b>Naomi Kawase</b>. La anciana rompe en llantos, ante los reproches de Naomi que no escatima sinceridad brutal en la búsqueda de su lugar en el mundo. La joven deberá partir, dejando a su abuela sola en el hogar, sabiendo que su vida se apaga. El sufrir se siente en la carne y en el alma. Pero para nacer hay que morir y para morir hay que nacer, es el ciclo de la vida.</p> <p>Así de contundente, sabio y poético es el cine de la japonesa Naomi Kawase. Los límites de ficción y documental son desterrados hasta dejarlos como un sinsentido. Después de todo, hacer cine de autor se trata fundamentalmente de poner una parte de uno mismo en la obra, y Kawase es una realizadora que no escatima un centímetro de su cuerpo, alma, miedos y dudas. Su vida es su cine y su cine es su vida. Abandonada por su padre (con quien se reencuentra en el maravilloso corto &quot;<b>Shadow</b>&quot;, exhibido el año pasado en el BAFICI), fue criada por la abuela de la que se despide en &quot;<b>Tarachime</b>&quot;, siendo su cine el camino en la búsqueda de su identidad.</p> <p>La obra de Kawase -que el BAFICI adoptó como una de sus artistas más queridas, sobre todo a partir de la exhibición en 2003 de la extraordinaria &quot;<b>Shara</b>&quot;, un largometraje con lugar asegurado en el Top 10 de las mejores películas de la década- es sumamente trascendental en un sentido espiritual, que nos recuerda a Ozu, pero a la vez nos refresca la mirada actual del digital. Así, en un momento de &quot;Tarachime&quot;, a modo de síntesis perfecta de su visión, la cámara de Kawase se mira en un espejo. Allí se trasluce el rostro de la realizadora, que no busca ocultarse. Pero en ese traslucir, el primer plano de Kawase nos deja un fondo difuso. En su cine, como en ese plano, Kawase se muestra en primer plano, para finalmente mostrarnos ese fondo, inmenso e inabarcable, que es la vida misma.</p> text/html 1970-01-01T00:00:00+01:00 http://www.velvetrockmine.com.ar Sebastián Santillán Critica |This Filthy World de Jeff Garlin http://velvetrockmine.com.ar/resena_cine/this_filthy_world.php <p>Digámoslo de entrada y sin pudor alguno: el querido <b>John Waters</b> es un mal cineasta. Pero con igual contundencia, dejémoslo en claro: a la vez, es uno de los artistas más lúcidos de la sociedad norteamericana contemporánea. Es decir, limitarse a abordar a John Waters como un cineasta es un camino sin salida feliz posible: sus películas están repletas de torpezas cinematográficas, su ritmo siempre parece ser el inadecuado, la precariedad de su puesta es escena sólo es superada por la incompetencia en cada rubro técnico. Simplemente su talento pasa por otro lado. Lo que lo hace verdaderamente único, es su innata capacidad como narrador y ácido crítico en el marco de un mundo que se desangra ante la desaparición casi total de verdaderos provocadores.</p> <p>&quot;<b>This Filthy World</b>&quot; de <b>Jeff Garlin</b> es un <i>stand-up</i> autobiográfico de John Waters, con las limitaciones que exige el género. Es decir, la &quot;película&quot; es simplemente una cámara que filma a un tipo contando chistes en un escenario durante casi hora y media. Lo que a priori podría resultar una barrera infranqueable por su pobreza, termina siendo la fórmula perfecta para permitir al personaje desatarse. Despojado de la necesidad de crear una forma cinematográfica para contener a sus ideas, Waters encuentra el timing justo para cada dardo. Inmiscuyéndose en la basura de sus compatriotas, el rey trash pasa revista a su carrera, para en realidad hablar de un mundo que durante décadas se fue hundiendo más y más en los convencionalismos y los deplorables conceptos de buen gusto.</p> <p>Gracias John, te necesitábamos.</p>